Varias semanas habían pasado desde el incidente en la
carretera, transcurriendo todo con normalidad. Francox olvidó lo acontecido
aquella tarde, por no encontrar motivos para considerarlo relevante.
Salió varias veces a caminar por la noche, aprovechando el clima
fresco y agradable antes de las lluvias de verano que caerían esa temporada.
Ahora que lo recordaba, había sucedido un hecho que le llamó
su atención, ya que al caminar exactamente debajo de una de las lámparas
colgadas en los postes de la calle, ésta súbitamente se apagó, dejándolo a
oscuras. Sus ojos se habían cerrado momentáneamente, por la sorpresa, y le
pareció [una simple impresión, se dijo después] que veía siluetas brillantes
que desdibujaban todos los objetos que se encontraban alrededor de él, como si
fuera capaz de ver energía presente en ellos…
El ponente concluía su charla, esa mañana. Francox sacudió
la cabeza y difuminó sus reflexiones. Se había perdido los últimos cinco
minutos de la conferencia.
Estaba contento, se levantó para felicitar al ponente. Uno
de sus grupos se levantó de igual manera y lo siguieron. Le pidieron probar una
de las cámaras que un joven llevaba consigo. Era nueva y era el primer día que
la usaba.
Francox aceptó, bromeando con el hecho de que seguramente la
cámara sufriría un desperfecto o algo similar, recordando lo que había sucedido
con la lámpara, mientras caminaba por la calle, la otra noche.
Uno de los miembros del grupo tomó la foto. La actividad
académica concluyó. Todos se despidieron y al cabo de algunos minutos, todo
quedaba en silencio.
No fue hasta que el muchacho de la cámara nueva revisara sus
fotografías, cuando encontró en una de ellas un peculiar defecto.
En una de las fotografías, el profesor Francox aparecía
traslúcido, como si de repente se hubiera vuelto invisible, y del centro de su
cuerpo emanaba una especie de energía, que había borrado incluso el rostro de
una de sus compañeras. Lo más extraño es que, de su pecho, se dibujaba lo
que parecía ser un aro de… ¿energía?, de color verde.
El joven movió la cabeza. Afortunadamente tomó dos
fotografías del momento, y la segunda era perfectamente normal.
`Un defecto de fábrica´, pensó para sí mismo.
Escucho:
Speak to me / Pink Floyd. Taken from Pulse [Live] [Disc 2]

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